TransfronterizXs

2017-2018

Es un libro interactivo que tiene como objeto la deconstrucción del sexo y del género tal y como lo entendemos en la cultura heteropatriarcal en la que vivimos. No solo he deconstruido estas dos realidades impuestas por nuestra cultura con el contenido, es decir, con las ilustraciones y el texto, sino que lo he hecho también con la interactividad y el formato del proyecto.

Para el contenido, he creado ilustraciones que no responden a los patrones en que nuestra sociedad encasilla a las personas según su órgano sexual y de acuerdo al binarismo de género. Algunas, son personas transexuales, transgénero, con amputaciones... muchas, difícilmente se van a poder definir como mujer* o como hombre*. En cuanto al texto, es un ensayo sobre el transfeminismo, que acompaña con palabras lo que yo he querido transmitir conceptualmente.

Si hablamos del formato, he utilizado uno interactivo. Todas las ilustraciones están divididas en tres partes iguales: la cara, el busto con el pecho y el órgano reproductivo, y las piernas. De esta manera, el lector, podrá activamente participar en la deconstrucción del género y del cuerpo, mezclando las piezas de la ilustración que quiera y creando así los dibujos/identidades a su antojo.

Como el proyecto básicamente consiste en deconstruir, decidí emplear el collage como técnica principal. Ninguna ilustración es hecha por mí en su origen. Después de una búsqueda extensa y de muchísimas pruebas, construí mis propias ilustraciones y mi propio texto. Como es muy importante que se vea la técnica, porque es otra metáfora de cuán fácil nuestra sociedad construye identidades artificiales que damos por naturales, he hecho de la técnica algo más que evidente en mi proyecto. 

Ojalá le plantee preguntas a quien lo tenga entre manos y le ayude a ser, por lo menos, un poco más consciente del mundo en el que vivimos.

TENEMOS QUE DEJAR DE SER ALIENADXS ALIENANTES.​

P R E S E N T A C I Ó N

 

Estamos constituidxs (operadxs) por tecnologías sociales muy precisas de género, clase, raza... El/los cuerpo/s, y sus representaciones, tienen un papel fundamental en el proceso de definición de la identidad de sujeto.

 

Tanto el género como el sexo son construcciones culturales, mutables, producto de una política sexual concreta como es la heterosexualidad obligatoria, que se inscriben en un determinado cuerpo decidiendo su morfología y sus límites. El concepto de performatividad explica este proceso: el género normativo se construye o se produce a través de actos performativos que, a fuerza de ser repetidos, crean el “espejismo“ de ser algo natural o biológico. Pero lo que es construido, puede ser cuestionado. La existencia de la diversidad de identidades demuestra la falsedad del binomio hombre/mujer que impone el heteropatriarcado.

La imposibilidad de detectar en algunas ocasiones los mecanismo de poder que nos afectan, de cómo pueden ser tan sutiles las maniobras de modelaje de los idividuos, hacen que lleguemos a repetir, sin darnos cuenta, patrones de conductas que se nos imponen. El poder no sólo reprime, sino que también produce alienadxs alienantes.

 

Una de las labores más loables y necesarias de los feminismoas ha sido y sigue siendo mostrar cómo actúan esos mecanismos de poder que consiguen que percibamos como naturales prácticas que en sí mismas no lo son. Es desde el conocimiento de la génesis de la asimilación de la heteronomatividad, donde dinamitamos esta heteronorma deseducándonos, deconstruyéndonos. La tarea sigue consistiendo esencialmente en deconstruir.

Y eso es justamente lo que he intentado hacer en este trabajo. Utilizando la técnica del collage, tanto de los textos como de las ilustraciones de otrxs autorxs, y con la interactividad que ofrece el formato del proyecto, he querido enseñar gráficamente, hasta un punto demasiado evidente, qué tan fácil es la construcción de un cuerpo, de unas ideas. Y, al mismo tiempo, y en contrapunto, qué tan fácil es deconstruirlo. 

 

Una representación para ver de forma activa mediante la participación directa en la construcción de los cuerpos de este proyecto, para desafiar y revisar los lenguajes habituales de visibilidad corporal. Este trabajo se plantea como una aproximación, un remover planteamientos, cuerpos e identidades, y sobre todo, como una provocación invitando a la reflexión. Una paródia de la identidad de género.

Nuestro cuerpo no tiene ningún problema. El problema lo tiene el sistema, que no sabe en qué cajón ordenarlo, clasificarlo, leerlo. El quirófano es mucho más económico y menos cuestionador que el cambio social.

 

Seamos subversivxs, neguemos los binarismos, legitimemos todas las prácticas de género y sexuales minoritarias, seamos transgresorxs y, por tanto, ininteligibles. Opongámonos a un modelo de conocimiento único, universalizador y homogeneizante que excluye y mata. Sólo transcendiendo la dicotomía entre sexo y género se puede articular un discurso y acción política que rompa con la labor normalizadora y mutiladora de la diferenia sexual.

 

Desde la lucha transfeminista conseguiremos despatologizar algunas identidades.

Solo me queda dar las gracias a las luchas feministas. El transfeminismo será la herramienta para descolonizarnos, (re)construirnos.

Nombrar y dar las gracias también a los autores en cuyos trabajos me he basado para la realización de este proyecto:

'Furia de género: el transfeminismo como práctica de lucha integradora. El desafío trans', Belén Macías.

 

Ilustraciones de Boris Schmitz.

 

Ilustraciones de anónimxs.